El proyecto que culmina con la ceremonia de inauguración este fin de semana es de gran prestigio y considerado como un punto de inflexión en las políticas culturales de África. El nuevo centro documental es el primer proyecto cultural que promueve la Nueva Alianza para el Desarrollo Económico de África (NEPAD), e incluye fondos y formación de Sudáfrica y Túnez y permitirá a Malí mantener y recuperar su antiguo y frágil tesoro.
Este nuevo capítulo en la historia de Tombuctú, cuya fortuna se hundió en la oscuridad de la edad media, es casi tan extraordinario como los que lo precedieron. La ubicación geográfica que condenó a Tombuctú a la oscuridad en la imaginación popular por medio milenio fue en un tiempo la razón de su grandeza. Fue fundado como un centro de trueque por los nómades en el siglo XI y luego se convirtió en parte del vasto imperio de Malí, para caer finalmente bajo el control del imperio Songhai.
Durante siglos floreció porque estaba entre las dos grandes supercarreteras de la era: el Sahara, con sus rutas de caravanas que transportaban sal, telas, especies y otras riquezas desde el norte, y el río Níger, que transportaba oro y esclavos del resto de Africa occidental.
Los comerciantes traían libros y manuscritos del otro lado del Mediterráneo y Medio Oriente y se compraba y vendía libros en Tombuctú, en árabe y en idiomas locales tales como songhai y tamashek, el lenguaje del pueblo tuareg.
Tombuctú era sede de la universidad de Sankore, que en su pico tuvo 25.000 estudiosos. Un ejército de escribas, hábiles calígrafos, se ganaban la vida copiando los manuscritos traídos por los viajeros. Las familias destacadas agregaban esas copias a sus propias bibliotecas. Como resultado de ello, Tombuctú se convirtió en depositaria de una colección vasta y ecléctica de manuscritos.
"Astronomía, botánica, farmacología, geometría, geografía, química, biología", dijo Ali Imam Ben Essayouti, descendiente de una familia de imanes que guarda una amplia biblioteca en una de las mezquitas de la ciudad. "Hay ley islámica, ley familiar, los derechos de las mujeres, derechos humanos, leyes relativas al ganado, los derechos de los niños. Todos los temas bajo el sol están representados aquí".
Las autoridades de Sudáfrica, que han financiado la construcción del centro, inauguraron hoy (29/5) con las autoridades de Malí el Instituto Ahmed Baba de Enseñanza Superior e Investigación Islámica en Tombuctú. El edificio fue construido "para acoger los manuscritos recogidos adecuadamente en toda la ciudad y regiones aledañas como esfuerzo para preservar el patrimonio de África", según comunicaron fuentes oficiales en una nota remitida a afrol News.
El compromiso panafricano por la preservación de los manuscritos estuvo motivado por su valor histórico y su prevista contribución a la reescritura de la historia de África desde una perspectiva africana. Fuentes oficiales aseguran que los documentos son "tremendamente importante para la reevaluación continua de la historia de África, la cultura y las contribuciones al renacimiento africano".
Mientras que los archivos nacionales en casi todos los países africanos se encuentran en estado de descomposición, desapareciendo cada día documentos importantes para trazar la historia colonial y de la independencia de África, el proyecto en Tombuctú marca un punto de inflexión en la preservación de las fuentes indígenas de la rica historia de África.
Conservadores y restauradores del Archivo Nacional de Sudáfrica han trabajado desde 2001 con el gobierno de Túnez y brindado formación a especialistas tanto de Malí como de Sudáfrica. La formación del equipo sudafricano se ha centrado en las necesidades de los manuscritos en lo que se refiere a su conservación preventiva, proporcionando conocimientos para ello a más de 10 restauradores de Malí.
Con el nuevo centro documental de Tombuctú, los restauradores y conservadores en Malí han obtenido la formación necesaria y un edificio habilitado para restaurar y mantener la colección de los importantes y únicos manuscritos. El edificio incluye instalaciones para preservar los documentos y controlar la temperatura adecuada para conservar correctamente este patrimonio.
Hasta ahora, los manuscritos de Tombuctú han permanecido dispersos en varias instituciones extranjeras para salvar el mayor número posible de los documentos más dañados. Un gran número de documentos históricos del siglo XIII al XVI están a punto de perderse si no son tratados con urgencia.
En estos momentos, se están desarrollando planes para organizar distintas exposiciones de los manuscritos para los turistas en el nuevo edificio, junto con un centro de investigación y biblioteca. La biblioteca albergará entre 200.000 y 300.000 manuscritos que hasta ahora se habían mantenido bajo llave en 24 bibliotecas privadas en los alrededores de Tombuctú.
Los manuscritos de Tombuctú son las principales fuentes escritas de la historia antigua de África Occidental, y la mayoría nunca han sido estudiados por los investigadores modernos. Datan de la época en la que Tombuctú fue uno de los principales centros culturales y religiosos del mundo, formado por los antiguos imperios de Ghana, Malí y Songhai.
Durante los últimos siglos, muchos documentos se han perdido debido a accidentes, ignorancia o robos. Los manuscritos, junto con toda la ciudad antigua de Tombuctú, han sido declarados patrimonio cultural mundial por la UNESCO.





